viernes, 21 de noviembre de 2008

- Ganadora

El sobre manila estaba sobre la mesita de la sala, sabía lo que era y mis pies corrieron hasta que mis manos lo alcanzaron. Rompí la envoltura plástica como un niño que abre sus regalos de navidad y saqué el sobre con cuidado. Efectivamente la navidad se me había adelantado y enía por fin en mis manos mi premio, mi regalo: Los Guerreros de la Luz y La Fortaleza

Abrí mis libros impaciente por ver el autografo de la hermosa autora y sí, ahí estaban dedicados a mi. ¡Qué genial!

Vine de volada a publicar mi emoción y agradecimiento para poder comenzar mi aventura literaria. Sé que me gustarán. Esperen los avances.

A mi me los regalaron, pero ustedes corran a la librería a comprarlos jeje.

Gracias Keila, estoy emocionada-agradecida-entusiasmada-feliz. Dios te bendiga y tengas mayor éxito en tu carrera para la gloria de Dios.

Me voy a leer :)

martes, 4 de noviembre de 2008

- Jesús


Me lo encontré saliendo del ensayo de alabanza. Así sin más se acercó y me preguntó qué hacíamos adentro de ese edificio. Me extrañó un poco la situación pero comencé a explicarle que era una iglesia cristiana y de lo que se trataba ser cristiano. El joven me miraba muy atento y escuchaba todo lo que decía y me hacía todo tipo de preguntas saltando de un tópico a otro, así podía hacer una pregunta profunda sobre la doctrina y luego preguntar por qué las sillas eran de color blanco para luego preguntar si ahí cantabamos canciones rápidas o lentas. A todo tenía que darle una explicación, que si Jesucristo es nuestro Señor y Salvador, que si las sillas las escogió así el pastor, que si no se dice canciones rápidas o lentas, sino alabanza y adoración, etc.


Siempre tengo la mala costumbre de comenzar a compartir del amor de Dios a otras personas, pero para hacer la decisión y -oración de fé- o sea, ya para "cerrar el negocio" los llevo con mi mamá para que oren con ella y ella les explique sus dudas. Esta vez estaba yo sola y pese a todos mis nervios me animé a preguntarle si él tambien quería aceptar a Jesus en su corazón recibiéndolo como su suficiente salvador. El joven no tardó en decir "Sí!, me encantaría! ¿Qué tengo que hacer?". La verdad me sorprendió su disposición; no tuve que convencerlo ni darle mil argumentos; el estaba listo y ya.


Hicimos una oración sencilla ahí sentados en la banqueta y él comenzó a decirme todo lo que fue sintiendo en su cuerpo mientras orabamos y que no podía creer la inmensa paz que ahora sentía. -"Sé que sigo teniendo problemas, pero ahora es como si todo fuera a salir bien, siento mucha paz. No lo puedo creer".


Después de esto vinieron más preguntas: que qué signifca eso de "sembrar", que cómo le hace para platicar con Dios, que cómo le hace si sin querer comete un pecado, que si existe el cielo, que si yo canto en la iglesia, que si a fuerza debía ir a mi misma iglesia, etc., etc., Yo estaba sorprendida porque conocía muchos conceptos que aun la gente "nueva" apenas maneja y él ya los sabía. Me cantó algunas alabanzas que se sabía y le gustaban, las descargó de internet y lee todo lo que pueda sobre Jesus. ¿Qué tal?! Creo que por eso todo fue tan fácil, ya venía dispuesto, sin argumentos y con deseo. ¿Qué mejor que eso?


Lo sorprendete del asunto y que mereció su aparición en este blog es que una vez despejadas sus dudas, el joven comenzó a decirme a mi:

Joven: Ahora si, ya tienes una piedrita más

Yo: ¿Una piedrita más? ¿Cómo?

J: Si, en tu corona. Porque tú tienes una corona

Y: (cara de sorprendida. ¿cómo sabe que tengo una corona si lleva 2 minutos de ser cristiano?)

J: Por cada alma que ganes se te da una piedra preciosa en tu corona, ¿no?

Y: Emmm, si así es

J: Entonces yo soy tu piedrita! Espero ser una de color verde porque ese es mi color favorito

Y: jajaja tal vez. Ahora tú tambien tienes tu propia corona.

J: ¡Sí! Gracias por ayudarme

Y: Para eso estoy

J: Un día volveré a visitarte

Y: Claro. Cuidate mucho


El joven me tendió la mano y me dijo -buenas noches y adiós-. "Por cierto, ¿Como te llamas?" - le dije "Jessie, ¿y tu?" - "Jesús, me llamó Jesus". Me sonrió y yo me di la vuelta para recoger mis cosas del piso, cuando me levanté ya no estaba en ningun lado de la calle. Subí a mi coche y traté de ver si lo encontraba pero nada. Se fue y ya.


Tal vez fantaseo mucho pero ¿cómo podía saber tanto? Sabía los conceptos, la doctrina fundamental, conocía cómo eran las manifestaciones del Espíritu Santo, le gustaban las alabanzas pero más la adoración y luego me dijo que tenía una corona y que me había ganado otra piedra preciosa en ella. Yo no se ustedes pero no es común que alguien que supuestamente no conoce de Dios sepa todo esto, y además, que se llame Jesus!


Si era un joven normal, un alma más ganada para Cristo ¡Aleluya!, pero recuerdo bien que en las Escrituras se habla de la intervención de ángeles que toman forma de persona, tales como los supuestos espías o los que comienzan a regar la noticia de la resurección de Jesus. Angeles, ángeles mezclados entre los hombres. Tal vez Dios vio que ya era tiempo de que dejara mis temores para hablar de Él, que empezara ya a ganar almas por mi misma sin ayuda de nadie más. Tal vez fue un pequeño "empujón" para dar el paso que no podía dar y me mandó un mensajero alado. Tal vez, sólo tal vez.

jueves, 30 de octubre de 2008

- La Despedida


Un instituto cristiano al norte alberga ahora a dos amigas mías. Se fueron hace poco más de dos meses pero ya parece una eternidad y más vale apechugar porque les resta aun unos 2 años de estudio. Se supone que vienen de visita en diciembre y en vacaciones pero eso está por verse. Y aun si vienen, pues tienen familia a quien ver y, en definitiva, otros amigos que no les dejarán mucho tiempo para mi, o por lo menos el que yo quisiera. En fin, tendré que aprovechar cada minuto para sacarles la crónica completa y sembrar para la futura visita, porque entre los viajes misioneros y los servicios, quien sabe cuando las vuelva a ver.


El día de su despedida me di cuenta de lo rápido que pasaron las cosas. A una la conozco de años pero sólo de vista y cuando descrubrí que compartíamos tantas cosas, las muchas actividades nos impedían pasar tiempo juntas. Aun así aprendí mucho de ella, en lo que se ve y en lo que no, porque Dios le ha regalado un corazón precioso y lleno de amor por Él, lo que la hace una joven sierva de Dios y la Princesa mayor (Chiste local, gracias)


La segunda, la conocí unas cuántas semanas antes de su partida, pero pasamos situaciones tan intensas y tan divertidas que el lazo de amistad se hizo tan fuerte como aquellos que llevan años bien amarrados. Me dejó enseñarle y me dejó admirarla. Yo crecí y aprendí mucho gracias a ella. Espero haber sembrado algo de mí en sus recuerdos.


Nunca he sido muy buena para cuidar la parte de las relaciones personales. A la fecha sólo he cruzado algunos mensajes con ellas pero de buena fuente sé cómo están y qué hacen y cuándo están tristes y cuándo no. Cuándo están felices yo también soy feliz.


Espero que aun en mi silencio ellas sepan que las quiero mucho y las extraño. Espero que aun en la distancia ellas sientan cuando las pienso y que ya hayan encontrado entre toda la ropa de la maleta el cacho de corazón mío que se llevaron. ¿Ese no lo detectan en los aeropuertos, verdad?

lunes, 27 de octubre de 2008

- Obesidad Grado I


Acabo de recibir en mi oficina a una de las enfermeras del departamento médico que, antes de decirme a qué venía, aprovechó para regañarme porque no he ido al consultorio en ninguna de las 2 ocasiones que me pidieron hacerlo.


La verdad es que la primera vez me llamaron y sin mayor explicación me dijeron: Pasa al consultorio para pesarte por el asunto del sobrepeso. Así sin más y la verdad me molestó. La segunda vez me enviaron un correo con exactas las mismas palabras y quedé en espera de la explicación que nunca llegó. Total que nunca fui. Hoy viene la enfermera a decirme que tengo que ir y por fin me explicó que en mi última revisión médica, mi índice de mása corporal salió de 25 punto y algo y que lo normal es que no pase de 25. Entonces, desde ese momento tuve pase obligatorio al programa de control de peso donde gracias a esas décimas me ubico en Obesidad Grado I. Gracias.


La enfermera es un tanto muy redonda y se encargó de dejar en claro: "Tu y yo estamos igual y debemos controlar lo que comemos". Okey... definitivamente no estamos igual!!!! En fin.


Ya para que se fuera quedé muy formalita de pasar. Lo que no sabe es que ya ésta es mi tercer semana de dieta y en el pesaje de la semana pasada registré 700 gramos menos. La doctora me advirtió que en la segunda semana bajaría muy poquito pero en la tercera bajaría un poquito más. En total van 2.7 kilos que ya casi que son 3 jaja, y creo que voy bien.


Algunos dirán "Pero que bueno que tengas esa ayuda a la mano para conseguir la meta" y si, talvez fuera así, pero -conociendolos- aquí sólo se limitan a pesarte y decirte si estás gordo o flaco y la gran recomendación es "Cuida lo que comes". Así, sin tips, ni orientación ni un plan de dieta. ¿Entonces como para qué sirve? Me quiero mucho a mi misma como para exponerme a que sólo me critiquen sin obtener a cambio ninguna ayuda. Así no está padre.


En fin. Espero que mis casi ya 3 kilitos de menos me sirvan para salir de ese Programa de Gorditos y dejen de verme como la -obesa- de las oficinas.


Incluido en la bitacora de dietas, redactado por una futura ex-obesa.

jueves, 16 de octubre de 2008

- Historias


Se siente solo y rechazado. Camina sin rumbo y no mira el mañana. Su corazón está herido y dañado y ya no sueña. Ha hecho una promesa que no debe ser cumplida.Yo me lo encontré y decidió hacerme su testigo; testigo de vida, de tragedia. Yo me lo encontré y quise ser camino alumbrado pero sólo soy espectadora y desespero.



Tengo un amigo, el mejor, que me entiende y me ayuda, que ha estado ahi siempre y que estuvo ahí cuando yo tambien guardaba mi herido y cicatrizado corazón, cuando suplicaba cosas que por mi bien no debieron ser cumplidas, cuando no entendía que podía tener un presente como hoy... pero Él si, Él lo sabía y allá me llevó, allá me lleva.



Él también conoció a mi amigo, él tambien le hizo una petición que no podía cumplirse. Yo me quedé confusa, pero él se quedo decepcionado. Yo seguí buscando y él se cansó. Yo le entregué un corazón sangrante, cansado y duro; él se lo guardó en sus cajones y no lo saca más. Yo emergí primero talvez para ayudarlo a él; quisiera ser espejo, ser reflejo, ser ejemplo, pero aun mi luz más brillante ¿qué hace ante uno que ha quedado ciego?, mi grito más desesperado ¿qué hace ante un oído sordo?. En mis manos ya nada hay, en mis palabras ya nada hay. Nada.



Amigo, Papá y Consolador mío: ¿Te acuerdas cómo me encontraste a mi? Aquí tienes otra vez la misma historia ¿le ayudas ahora a él?

lunes, 13 de octubre de 2008

El loco y el perro


El título de esta entrada me sonó a título de best-seller, pero no, no es así. El loco y el perro son mis dos traumas matitunos. La cosa es más o menos así:


El Loco

Este peculiar señor vive enfrente de la parada de mi camión, por lo tanto lo veo a diario. Y es que por muy temprano que es, él ya está despierto y en la calle, a veces sentado en la banqueta, a av veces caminando o a veces observando a la gente desde el techo de su casa. No soy doctora ni tengo el mínimo de estudios al respecto pero yo diría que padece esquizofrenia o algo así. El asunto es que una vez que me ve caminando en dirección a "su" esquina, él comienza a caminar también hacia mí, no digo en mi dirección, sino directamente hacia mi, y una vez q me tiene cerca se detiene y me orilla a pasar muy muuuuy cerca de él y es molesto. Cuando está asi de cerca susurra algo que no logro entender y como lo ignoro comienza a gritarme cosas que tampoco entiendo y se rie, o se burla, no sé, pero su risa da miedo.


El Perro

Un par de casas antes de llegar a la "esquina del loco" vive un perro salchicha, de esos chaparritos de cuerpo alargado y flaco, es color negro y no sabe hacer otra cosa que ladrar. Tiene el particular hábito de quedarse parado muy quietecito justo a la mitad de la calle, por lo tanto, no importa de qué lado de la calle camine, me tiene igual de cerca. Una vez que me ve acercame noto como comienza a prepararse y "marcha" con sus patitas sin cambiar de lugar y poco a poco va mostrando sus colmillos. Cuando pasas junto a él no hay de otra más que esperar a que se lance directo a los tobillos con lo que no me deja otra opción más que correrle. Cabe decir que aún en su status "tranquilo" el perro tiene cara de amargado, no se si se pueda esto pero es así, con el ceño fruncido y toda la cosa.


Todas las mañanas sufría con este par hasta que un buen día, al ver a lo lejos al perrito y adivinar que más adelante estaría el loquito, hice una oración a Jesus en mi corazón: >Señor, por favor que el perro no me muerda, ¡es más! que me ignore, como si no me viera. Tampoco me pongas frente a ese señor, mételo a su casa o mantenlo alejado o por lo menos que no me grite nada<. Pasé junto al perro y nada pasó, ni siquiera me volteó a ver. Me acerque a la "esquina del loco" y éste se cruzó la calle al extremo opuesto de mi y siguió su camino. Desde entonces, sin importarme que tan raro sea, yo le pido a Dios que me guarde de este par y así ha sido. ¿Quien dice que Dios sólo auxilia en los grandes problemas? Si Él lo que quiere es que dependamos de Él sin importar la gravedad o el tamaño del asunto. Y es así, yo dependo de Él.

 
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